Utilizamos cookies propias y de terceros para recoger información estadística y mejorar nuestra web y servicios. Si continúa navegando, acepta su instalación y uso. Puede cambiar la configuración de su navegador para no aceptar su instalación u obtener más información en nuestra política.
Carrito 0

Hiperinsulinismo: a un paso de la diabetes

La condición de un individuo que tiene altos niveles de insulina en la sangre, se denomina hiperinsulinismo.

Estos altos niveles de insulina, son asociados en primer lugar con un tumor en el páncreas que provoca la generación excesiva de esta hormona, cuya función es conducir la glucosa hacia las células.  En segundo lugar, se asocia a un problema congénito, es decir, que existen personas que nacen con esta condición. En tercer lugar, la más común de las causas es cuando el organismo es resistente a la insulina.

La insulina es una hormona producida, por las células Beta del páncreas, siendo su principal función la de permitir la entrada de la glucosa a las células, quienes la utilizan como fuente de energía.  Con la ingesta de alimentos, se inicia la transformación de estos en glucosa cuando entran al torrente sanguíneo.  De inmediato el cerebro envía una señal al páncreas, para que este libere la cantidad requerida de insulina a las células metabolizar la glucosa.

Los síntomas de la hiperinsulinemia (como también se conoce al hiperinsulinismo), ya sea congénito, a causa de un tumor o por la resistencia a la insulina son: Sudoración excesiva, debilidad, aceleración del ritmo cardíaco, palpitaciones y hambre. Algunos pacientes también muestran: visión borrosa, desmayos y ansiedad.

Ocurre mayormente en mujeres que en los hombres.  Otro factor de riesgo es la obesidad y una dieta con alto consumo de carbohidratos.

Consecuencias del Hiperinsulinismo

Los altos niveles de insulina en la sangre, puede provocar problemas serios en el organismo, como, por ejemplo:

  • Hipoglicemia: Cuando se produce bajos niveles de azúcar en la sangre, este padecimiento es el más común y de más cuidado. La Hipoglicemia, puede provocar confusión, conductas poco adecuadas y falta de atención, hasta convulsiones y afecciones neurológicas, algunas veces irreversibles, debido a que el sistema nervioso no recibe los nutrientes requeridos para su perfecto funcionamiento.  Por lo que debe ser tratada a tiempo, de lo contrario puede causar la muerte.
  • Acantosis Nigricans: Se caracteriza porque la piel se vuelve gruesa, rugosa y oscura en algunas partes del cuerpo, como por ejemplo: cuello, axilas, codos, rodillas, manos y pies.
  • Síndrome de Ovarios poliquísticos: Es un padecimiento o trastorno donde los ovarios aumentan de tamaño producido por una carga de quistes, haciendo que suban los niveles de hormonas masculinas.  Las mujeres afectadas tienden a tener rasgos masculinos.

El hiperinsulinismo puede modificar el órgano reproductor femenino, reduciendo la generación de óvulos y las posibilidades de Embarazo. El tratamiento de este síndrome consiste en hormonas, medicamentos y controlando los niveles de glucosa e insulina en la sangre.

El Síndrome de Ovarios poliquísticos, se manifiesta con los siguientes síntomas: baja frecuencia de períodos menstruales, crecimiento del vello de la cara, aumento del estómago, espalda, dedos pulgares, piel grasosa, acné y obesidad.  Al notarlos, es recomendable acudir al médico, quien indicará qué se debe hacer para disminuir, controlar o eliminar el problema, teniendo así una vida más saludable.

  • Enfermedad del Alzheimer: ocasiona pérdida de la memoria, cambios en el lenguaje, debido a la creación de depósitos anormales de proteínas y fibras enmarañadas a causa de la degeneración neuronal.

¿Hiperinsulinismo es Diabetes?

La resistencia a la insulina precede a la intolerancia a la glucosa, que a su vez conlleva a la Diabetes Tipo II. Por lo que, aunque ambas están relacionadas con el páncreas, la insulina y la glucosa no son los mismos padecimientos.

El páncreas produce insulina, que ayuda a regular la glicemia, el hiperinsulinismo es el aviso de un problema oculto, que en la mayoría de los casos es por la resistencia a la insulina.  En este sentido, el cuerpo humano se resiste a la insulina por lo que el páncreas intenta compensar produciendo una mayor cantidad de insulina.  Con el tiempo, este trabajo forzado del páncreas, lo debilita dejando de funcionar efectivamente, produciendo la Diabetes Tipo II, ya que la glicemia no puede mantenerse en los niveles normales.

Por lo que se considera al hiperinsulinismo como una prediabetes, que debe ser tratada con dieta y medicamentos, para evitar llegue a convertirse en una diabetes.

¿Cómo se produce la resistencia a la insulina?

En la mayor parte de los casos no se identifica una causa específica al desarrollo de la resistencia a la insulina, sin embargo, se han identificado algunos factores de riesgo que podrían influir en su aparición:

  • Factores genéticos: En algunos estudios se ha demostrado que pueden existir anomalías genéticas que condicionan que las personas con este síndrome presentan alteraciones en los propios receptores de la insulina.
  • Sexo: El porcentaje de mujeres afectadas es mayor.
  • Obesidad: Las células grasas contrarrestan la acción de la insulina en el hígado liberando adipoquinas mediante un proceso inflamatorio, y provocan mayor producción de glucosa en éste, perpetuando un estímulo de aumento de insulina en sangre.
  • Dieta: Durante los últimos años se ha relacionado el consumo de grasas saturadas y dietas ricas en sodio y carbohidratos con el desarrollo de resistencia a la insulina. La OMS recomienda reducir el consumo de sodio en los adultos a menos de 2 g/día (5 g/día de sal).
  • Sedentarismo: Como la obesidad es un hecho relacionado con el individuo sedentario, la falta de actividad física puede contribuir a la resistencia de la insulina.
  • Medicamentos: La cortisona o alguno de sus derivados (corticoides), empleados en el tratamiento de numerosas enfermedades pueden condicionar en tratamientos crónicos la aparición de resistencia a la insulina.

Tratamiento del Hiperinsulinismo

Es importante saber que el hiperinsulinismo, provocado por la resistencia a la insulina, es una condición que puede ser controlada y revertida si es tratada adecuadamente, mientras que una Diabetes tipo II no tiene vuelta atrás; es una enfermedad crónica que se trata y se controla, pero aún no hay cura.

Para poder determinar si se es resistente a la insulina, luego de percatarse que se poseen los síntomas, antes mencionados. Se debe realizar una curva de insulina y de glicemia, en un laboratorio clínico, a través de una muestra de sangre que será analizada en 2 horas, determinando los niveles de glicemia e insulina en ayunas, luego de una hora y a las 2 horas de haber consumido una comida y/o bebida glucosada.

Este examen es recomendado para personas con antecedentes familiares directos de diabetes, mujeres con el Síndrome de Ovarios Poliquísticos, mujeres que sin causas ginecológicas aparentes son estériles, personas con acantosis Nigricans y las que padecen hipoglicemias.

Una vez obtenidos los resultados en las manos, deben ser examinados por un médico internista, general o endocrino.  Si los niveles están alterados, el médico tratante indicará el consumo de fármacos y remitirá al paciente con el nutricionista para proceder a la terapia nutricional.  Ambos tratamientos deben llevarse a la par, para obtener resultados positivos.

Hacer ejercicios, llevar dieta saludable, bajar de peso, disminuir el estrés ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina, bajando sus niveles en la sangre.  Lo más importante es que si se presentan factores de riesgos y síntomas, se debe acudir al médico cuanto antes, para obtener un diagnóstico y por ende un tratamiento a tiempo y de esta manera revertir el Hiperinsulinismo y reducir los riesgos a padecer Diabetes Tipo II.

El Hiperinsulinismo no es para preocuparse sino para ocuparse, no lo convierta en Diabetes

¡La prevención precoz es fundamental! 

 



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *