Todo lo que debes saber sobre los inhaladores

Todo lo que debes saber sobre los inhaladores

Los inhaladores son dispositivos que permiten administrar medicamentos directamente a las vías respiratorias. Se utilizan principalmente en el tratamiento de enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC, aunque también pueden formar parte del abordaje de otros problemas respiratorios, como por ejemplo infecciones respiratorias, fibrosis quística o pulmonar, o procesos oncológicos pulmonares. 

La vía inhalada permite que el medicamento llegue de forma directa al lugar donde debe actuar: los bronquios y pulmones. Por eso, en muchos casos se pueden utilizar dosis más bajas que con otros tratamientos, con una acción más rápida y, generalmente, con menos efectos adversos sistémicos. 

¿Qué medicamentos se administran por la vía inhalada?

A través de un inhalador pueden administrarse diferentes tipos de medicamentos. Entre los más habituales encontramos los broncodilatadores, que ayudan a abrir la vía aérea y facilitar la respiración; los corticoides inhalados, que disminuyen la inflamación bronquial; y las combinaciones de ambos, que pueden estar indicadas en determinados pacientes según la patología y la pauta prescrita. 

Ventajas e inconvenientes del uso de inhaladores

  • Ventajas: el fármaco tiene rápida acción, se utilizan dosis más bajas que por otra vía y con menos efectos secundarios. 
  • Desventajas: si no se usan correctamente (mala técnica) la eficacia del medicamento disminuye y esto hace que la patología no mejore.  

Tipos de inhaladores

Podemos clasificar los inhaladores en cuatro grandes grupos:  

1. Inhaladores presurizados: son los inhaladores clásicos de cartucho. Al presionar el dispositivo, liberan una dosis del medicamento en forma de aerosol. Requieren coordinar la pulsación con una inspiración lenta y controlada para que el medicamento llegue correctamente a los pulmones. En algunos casos puede recomendarse el uso de una cámara espaciadora (sobre todo en niños y ancianos).

2. Inhaladores de polvo seco: no requieren pulsar el dispositivo en el momento de inspirar, pero sí necesitan una inspiración profunda. El propio esfuerzo inspiratorio del paciente arrastra el medicamento hacia las vías respiratorias.

3. Inhaladores de niebla fina: generan una nube suave del medicamento al realizar la pulsación del dispositivo. Requieren una técnica correcta y cierta coordinación para aprovechar bien la dosis administrada.

4. Nebulizadores: son dispositivos que transforman un medicamento líquido en una  fina niebla que se inhala a través de una mascarilla o boquilla. Su uso no requiere coordinación. Ideal para niños, personas mayores o personas con crisis respiratorias graves y/o crónicas. Se utilizan en situaciones concretas y siempre siguiendo la indicación del profesional sanitario.

Cámaras de inhalación 

Son dispositivos que se acoplan a los cartuchos presurizados permitiendo que el medicamento llegue y se distribuya de manera más eficaz en los pulmones.

Ventajas de su uso:

  • Mejora la llegada del medicamento a los pulmones.
  • Reduce la deposición en boca y garganta.
  • Mejora la coordinación (muy importante en niños y personas mayores).

Tipos:

  • Con boquilla. Se utilizan sellando los labios alrededor de la boquilla del dispositivo.
  • Con accesorio de mascarilla. 
  • Según el material: plástico (ej: Philips Respironics Prochamber, Volumatic), antiestáticas (AeroChamber Plus Flow-Vu, Universal Chamber Aldo Union), o metálicas. Las de plástico generan electricidad estática (parte del medicamento se queda adherido a la cámara) y las metálicas no (no necesitan impregnación). 

Cómo usar la cámara de inhalación:

  • Agitar el inhalador
  • Acoplarlo a la cámara
  • Vaciar el aire de los pulmones
  • Pulsar una vez el dispositivo inhalador
  • Inhalar lento y profundo

Limpieza y mantenimiento:

  • Se recomienda lavar la cámara de inhalación una vez por semana (o cada dos si hay poco uso).
    • Desmontar
    • Lavar con agua tibia + detergente suave
    • No frotar ni secar con trapo (plástico)
    • Dejar secar al aire.
  • Las cámaras de plástico hay que impregnarlas. Tras lavarlas, dejar una fina película de detergente (no aclarar del todo o no secar con trapo). Así, se reduce la electricidad estática y optimizamos la dosis que llega a nivel pulmonar.  

Reacciones adversas más frecuentes

A nivel local:

  • Irritación de garganta.
  • Tos tras inhalación. 
  • Ronquera (disfonía o incluso afonía). 
  • Infecciones por hongos en la boca (candidiasis oral), especialmente con el uso de los corticoides. 

A nivel general:

  • Temblor en manos.
  • Palpitaciones o taquicardia.
  • Nerviosismo.
  • Dolor de cabeza.

Recomendaciones clave para un buen uso del inhalador

Para realizar un uso correcto del inhalador deben seguirse los siguientes consejos:

  • Técnica correcta (fundamental). 
  • Higiene tras su uso (muy importante).
  • Cumplimiento del tratamiento completo.
  • No abusar de inhaladores de rescate.
  • Uso de cámara de inhalación cuando sea necesario.
  • Secado del dispositivo con papel en la zona donde se pega la boca, para evitar la acumulación de bacterias.  

Ante cualquier duda sobre tu inhalador, la pauta prescrita o la técnica correcta, consulta siempre con tu farmacéutico o con tu médico.

En Farmaten / Farmacia Finca España podemos ayudarte a revisar cómo utilizas el dispositivo y resolver dudas para que tu tratamiento sea lo más eficaz y seguro posible.

Recursos de interés:

Jonay Siverio de Armas

Jonay Siverio de Armas

Graduado en Farmacia. Supervisado por Basilio Valladares.

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