Sobre los medicamentos y los productos
Sí, pero la venta online de medicamentos está sujeta a normativa específica y, en su caso, se realiza solo en Canarias con intervención farmacéutica.
Sólo se venden online medicamentos que no necesitan receta.
Sí, la dispensación de medicamentos siempre se hace bajo la supervisión de un farmacéutico titulado. Además, si lo deseas, puedes obtener asesoramiento farmacéutico personalizado.
No, la normativa solo permite la venta online de medicamentos sin receta. Si necesitas adquirir cualquier otro medicamento, estaremos encantados de atenderte presencialmente en nuestra farmacia.
Si, pero solo medicamentos sin receta médica y que aparezcan en la sección Medicamentos de nuestra web. Si necesitas adquirir cualquier otro medicamento, estaremos encantados de atenderte presencialmente en nuestra farmacia.
No, por normativa vigente no es posible aplicar ningún tipo de descuento o incentivo en la compra de medicamentos.
Sí, el aceite de cannabidiol (CBD) se considera generalmente seguro y bien tolerado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El aceite de CBD es legal en España siempre que se extraiga del cáñamo y tenga menos de un 0,2% de contenido de THC, es decir que no contenga cantidades significativas de este psicoactivo.
En Farmaten puedes encontrar una pequeña selección de productos con CBD sin THC para uso tópico.
SPF (Sun Protection Factor) significa Factor de Protección Solar, una medida que indica cuánto tiempo más puede tu piel resistir la radiación ultravioleta B (UVB), la que causa quemaduras, comparado con no usar protector solar. Un número más alto (como SPF 30, 50) significa que bloquea un mayor porcentaje de rayos UVB y te protege durante más tiempo, aunque siempre es crucial reaplicar cada pocas horas para mantener la eficacia.
Para elegir el factor de protección, debes tener en cuenta tu tipo de piel y también el índice UV al que vas a exponer tu cuerpo.
La protección solar no solo evita quemaduras y enrojecimiento sino que también reduce el riesgo de envejecimiento prematuro y el riesgo de sufrir cáncer de piel (la radiación UV daña las células cutáneas).
El nivel de protección más adecuado depende del índice ultravioleta, localización geográfica, estación del año o tu fototipo de piel.
Podemos agruparlos como:
- Protección baja: SPF 6 a 14.
- Protección media: SPF 15 a 29.
- Protección alta: SPF 30 a 50.
- Protección muy alta: SPF 50+.
A mayor índice de radiación ultravioleta, mayor nivel de protección. Las pieles más claras requieren mayor nivel de protección que las más oscuras. En general, cuanto más expuestos a la luz solar en intensidad o tiempo, más protección necesitarás (por ejemplo, en verano, en entornos de montaña, en la playa, en las zonas tropicales, etc).
No solo es importante el nivel SPF:
- hay que aplicar el protector al menos unos 20 minutos antes de exponerte al sol
- hay que re-aplicar el protector cada 2 horas y después de cada baño en la piscina o en la playa
- hay protectores de amplio espectro que protegen contra radiación UVA y UVB e incluyen otros ingredientes ventajosos
- hay distintas formulaciones de productos que, para un mismo nivel de protección, ofrecen mayor facilidad de aplicación, texturas distintas, mayor resistencia al baño, etc.
Sí, debes fijarte en el envase. Según la normativa europea, puedes encontrar dos tipos de indicaciones:
- Fecha de caducidad. En el envase de algunos productos verás el texto “Exp” o “Cad” una fecha de caducidad expresada en mes y año (suele indicarse junto a un símbolo de reloj de arena). Esta fecha te indica la duración total del producto sin abrir. Suele aparecer en productos cuya estabilidad no supera los 30 meses, porque sus ingredientes pierden eficacia o se descomponen con el tiempo o porque el producto no tiene conservantes y por tanto es más susceptible a microorganismos. No es recomendable consumir el producto después de la fecha de caducidad.
Tiempo de vida útil. En el envase de la mayoría de cremas y maquillaje verás un símbolo de un tarro abierto con un número y una “M”. Se trata del llamado símbolo PAO (Period After Opening) y te indica cuántos meses de vida útil tiene el producto una vez abierto. Por ejemplo, si ves “6M”, significa que, a los 6 meses de haber sido abierto, el producto se habrá deteriorado significativamente por haber estado expuesto al aire, la luz y los microorganismos y puede que cambie de textura, olor o reduzca su eficacia. Se recomienda apuntar en el envase la fecha de primera apertura.
Un producto puede tener ambos indicadores. Por ejemplo, un producto puede tener una fecha de caducidad amplia de 1 o 2 años (el producto es estable cuando el envase está cerrado) y también tener un PAO de 6 meses, ya que tras la primera apertura se empieza a deteriorar.
En cualquier caso, debes conservar los envases adecuadamente, en lugares frescos y secos: las fechas de caducidad y PAO son para productos almacenados correctamente. Si ves que el producto ha cambiado significativamente su textura o aroma, esté caducado o no, es mejor desecharlo.