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Ibuprofeno: cómo tomarlo correctamente

Ibuprofeno, paracetamol y aspirina son diferentes

Unos de los medicamentos más utilizados por nuestra cuenta pues muchos se pueden adquirir sin receta, son los analgésicos: ibuprofeno, acido acetilsalicilico (aspirina) y paracetamol.

Pero no todos son iguales, unos están indicados para dolores leves, otros para dolores más intensos y otros en procesos inflamatorios; además tienen contraindicaciones distintas; las dosis no son iguales, etc.

Una regla que sí es común en todos ellos, y muy importante: tomarlos en las dosis más bajas durante el menor tiempo posible.

Principales diferencias entre el ibuprofeno y el paracetamol

El ibuprofeno está indicado para el tratamiento del dolor y la fiebre y, a diferencia del paracetamol, también es un antiinflamatorio. El consumo de uno u otro va a depender directamente al problema de salud que se quiera tratar, así como otros factores (patologías, tratamiento farmacológico, edad, alergias, etc.).

Siempre hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para el uso de estos medicamentos:

  • Cada uno tiene su riesgo e indicación. El paracetamol es recomendable para el tratamiento del dolor o la fiebre, mientras que el ibuprofeno es mejor para las patologías que cursen con inflamación, como la artritis o la faringitis, entre otros.
  • Los pacientes con úlceras gástricas, insuficiencia renal o problemas hepáticos graves, deben evitar el uso de ibuprofeno, lo mismo para personas que estén tomando antihipertensivos.
  • El principal riesgo que presenta el paracetamol, sobre todo en altas dosis, es directamente en el hígado, por lo que no es recomendable para pacientes con hepatopatías como la insuficiencia hepática o la cirrosis.
  • Tanto el paracetamol como el ibuprofeno son medicamentes seguros en bajas dosis, pero los pacientes crónicos deben tener precauciones.
  • El paracetamol tiene un perfil de seguridad mejor que el ibuprofeno, por lo que se recomienda mejor su consumo siempre que sea posible.

El ibuprofeno

El ibuprofeno es un analgésico y antiinflamatorio adecuado para aliviar dolores leves o moderados como el dolor menstrual, dolor muscular, dolor de cabeza, dolor de muelas, etc.; y también es útil en otros procesos inflamatorios y para bajar la fiebre.

Es un fármaco seguro si se administra de manera correcta, pero si se toman altas dosis o durante tiempo prolongado puede acarrear problemas de salud. Por lo tanto, es importante saber cómo administrar el medicamento de manera adecuada.

Los tipos de presentaciones más frecuentes del ibuprofeno y su correcta administración son los siguientes:

Niños

En los niños se utiliza con mayor frecuencia el ibuprofeno vía oral en forma de suspensión:

Jarabe en concentraciones de 20 mg/ml o 40 mg/ml. La dosis a administrar dependerá de la edad y peso del niño (el de 40mg/ml también está indicado en adultos) por lo que es muy importante estar seguro de la dosis que se va a administrar.

  • La administración de ibuprofeno se recomienda en mayores de 6 meses o con un peso superior a 7 kilos, salvo indicación médica.
  • Para una correcta administración es importante:
    • Agitar el envase antes de tomar la medida con el dosificador (jeringa, vasito, etc.) y lavar dicho dosificador después de cada uso.
    • Revisar la concentración de ibuprofeno del jarabe, ya que la cantidad a suministrar depende de ella. Esta tabla te puede servir de guía.

    • Fíjarse bien en la escala que tiene la jeringa antes de cargar el medicamento ya que algunas vienen en mililitros y otras en mililitros y kilogramos. No confundas las escalas.

    • No intercambiar las jeringas de diferentes jarabes, ni usar utensilios caseros para las mediciones.
    • Lógicamente, se debe consultar al médico o farmacéutico antes de suministrar el medicamento a los niños.

Granulado efervescente, generalmente recomendado para niños con peso superior a 20 Kg (aproximadamente a partir de 7 años). La dosis a administrar depende de la edad y del peso del niño; por lo que es muy importante consultar antes de utilizarlo. La forma de administración es disolverlo aproximadamente en medio vaso de agua, removerlo e ingerirlo inmediatamente.

Ambas presentaciones están indicadas para aliviar el dolor leve-moderado y en estados de fiebre; siguiendo la regla de “uso ocasional y durante periodos limitados”. Para minimizar las posibles molestias digestivas, se debe tomar después o durante las comidas.

Además es muy importante administrar la dosis adecuada ya que como hemos visto depende de varios factores (edad, peso, presentación); en caso de la mínima duda se ha de consultar con el farmacéutico o el médico.

En niños menores de 2 años no administrar sin la previa prescripción del médico.

Adolescentes y adultos

En cuanto a los adolescentes (a partir de 12 años, con peso igual o superior a 40 Kg) y adultos, las presentaciones más comunes del ibuprofeno son también vía oral:

Comprimidos recubiertos de 400 mg. Se administra con un vaso de agua; generalmente cada 6-8 horas, sin superar los 1.600 mg/día (adolescentes) o 2.400 mg/día (adultos).

Granulado para solución oral de 400 mg. Para tomarlo correctamente, disolver el contenido de un sobre en un vaso de agua, removerlo para que se distribuya adecuadamente e ingerir inmediatamente tras la preparación.

Las dos presentaciones están indicadas para aliviar los dolores ocasionales leves o moderados, como dolores de cabeza, dentales, menstruales, musculares (contracturas) o de espalda (lumbalgia). También para estados de fiebre. Se pueden tomar después o durante las comidas para evitar, en lo posible, molestias digestivas.

Se debe tomar la dosis eficaz más baja durante el menor tiempo posible para controlar los síntomas.

Vía tópica: para el alivio local del dolor y de Ia inflamación leve y ocasional producidos por pequeñas contusiones, golpes, distensiones, tortícolis u otras contracturas, así como lumbalgias y esguinces leves producidos como consecuencia una torcedura. Generalmente se aplica dos o tres veces al día, extendiendo una capa fina sobre la zona afectada y efectuando un ligero masaje para favorecer su penetración. Lavar las manos después de su uso.

La presentación de 600 mg

No nos hemos referido a la presentación de 600 mg por dos motivos:

  • En primer lugar, requiere de receta médica, por lo que su empleo estará prescrito por un médico.
  • En segundo lugar, el ibuprofeno de 400 mg es suficientemente eficaz para el tratamiento del dolor leve-moderado (además de que existen presentaciones que no requieren de receta), y utilizar la dosis de 600 mg no aporta más ventajas y, en cambio, se corre mayor riesgo de sufrir efectos secundarios.

Aspectos a tener en cuenta al tomar cualquier medicamento

Finalmente, a la hora de tomar cualquier medicamento se deben tener en cuenta algunos aspectos importantes:

  • Verificar la fecha de caducidad antes de utilizar el medicamento.
  • Comprobar que no se están tomando otros medicamentos que también contengan el principio activo.
  • Confirmar la concentración y la dosis a tomar del medicamento así como cada cuánto tiempo se deben realizar las tomas.
  • Si sospecha que el medicamento le puede estar causando algún efecto secundario acuda al médico o farmacéutico.

Ante cualquier duda, consúltenos.

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